viernes, 2 de marzo de 2012

Especie, talla y sexo: Factores determinantes en la suelta


He aquí la segunda parte del artículo dedicado al “por qué” de la práctica del Captura y Suelta, en esta ocasión vamos a ver cómo se afecta a los peces en función de las especies, las tallas y los sexos.


LAS ESPECIES

No todas las especies son igual de sensibles a la pesca recreativa. Sin duda los que más sufren y más drásticamente han disminuido sus poblaciones son los peces bentónicos, los asociados al fondo. Empezando por los cartilaginosos (Rayas y Tiburones) y seguidos de los peces planos (Lenguado, Rombo, Solla...), los escorpénidos (Escórporas, Cabrachos...) y los serránidos (Mero, Falso abadejo, Gitano), entre muchos otros.

El porqué es muy sencillo. Son especies poco móviles, muy sedentarias y asociadas al fondo, además de voraces y propensas a caer en las trampas del hombre. Suelen ser de crecimiento mucho más lento, de edad de maduración más tardía y de tasa de reproducción más baja que los peces pelágicos, con lo que su tiempo de recuperación de stock  pesquero es mucho más largo.

Traducido a un ejemplo, si se eliminan todos los Cabrachos (Scorpaena scrofa) adultos de una zona (algo bastante habitual), tardaremos muchos años en volver a ver un adulto allí. De hecho posiblemente nunca más lo volvamos a ver si no es que se prohíbe la pesca en ese lugar. En cambio, si se exterminan los Jureles, en poco tiempo se van a recuperar si se les da un respiro, debido a que el Jurel es de crecimiento rápido y tiene una alta tasa de reproducción, con lo que su stock se recupera más rápido.


Hay especies que merecen una atención especial por ser de gran valor ecológico y económico y sufrir una presión desmesurada que las ha llevado a mínimos históricos:
Las especies víctimas de su elevado valor económico: la Dorada (Sparus aurata), la Lubina (Dicentrarchus labrax) y el Atún rojo (Thunnus thynnus).
Las que han pagado un muy alto precio por su valor deportivo: El Palometón (Lichia amia), la Anjova (Pomatomus saltatrix) y la Llampuga (Coryphaena hippurus).
Las que han sido literalmente masacradas en palangres de fondo (y otras artes artesanales o profesionales) a causa de su voracidad: el Pargo (Pagrus pagrus), el Besugo (Pagellus bogaraveo), Corvina (Argyrosomus regius), el Pez espada (Xiphias gladius) y la Cherna (Epinephelus caninus).
Y las que han sido erradicadas de todas las orillas y de casi todos los fondos de menos de 20 metros por los Pescadores submarinos, artesanales y en menor medida recreativos: Mero (Epinephelus marginatus), Mero Gitano (Mycteroperca rubra), Falso abadejo (Epinephelus costae), Sargo Bedao (Diplodus cervinus), Sargo picudo (Diplodus puntazzo), y en menor medida el Dentón (Dentex dentex), el Corballo (Sciaena umbra) y el Cabracho (Scorpaena scrofa) entre muchas otras.

Por supuesto, la mayoría de estas especies deben su declive a la suma de muchos factores y al desgaste producido por todas las artes de pesca en su conjunto. Un claro ejemplo es la Serviola (Seriola dumerilii), que ha recibido literalmente por todas partes. Mención aparte requieren aquellas que se han prácticamente extinguido en las últimas décadas en las desembocaduras de nuestros ríos: La Saboga (Alosa fallax), el Sábalo (Alosa alosa) y el Esturión (Acipenser sturio).

Todas estas especies han sufrido una regresión brutal y deberían ser siempre devueltas al medio si queremos recuperar sus poblaciones y volver a disfrutar de su pesca como antaño. Con esto no queremos decir que no sea un problema llevarse los Jureles, Bonitos, Bacoretas, Melvas, Espetones y demás, sencillamente estas especies son menos sensibles y se recuperan con más facilidad.

Aquellos que no pueden o no quieren asumir este sacrificio, al menos deberían optar por sacrificar solo individuos de talla media, respetando los grandes ejemplares y por supuesto los inmaduros.



LAS TALLAS

Vamos a dejar claro de una vez por todas, que los peces que más necesitan ser soltados son los GRANDES. A continuación el porqué:

Salvo excepciones, en la mayoría de especies las hembras crecen más que los machos. Es una mera cuestión de relación no proporcional entre el incremento de masa y el incremento de volumen. Es decir, la masa aumenta más rápido que el volumen en los animales. Esto permite que un pez, solo aumentando unos centímetros su longitud, pueda doblar la cantidad de huevos que caben en su interior, hecho muy conveniente para aumentar las probabilidades que tiene el pez de perpetuar su linaje en un episodio reproductivo.

Si pensamos en cómo está el mar hoy día, haciendo una analogía humana, podríamos decir que nuestros mares están llenos de niños y adolescentes, sometidos a tal presión que pocos llegan a la edad adulta y a convertirse en buenos reproductores. Los peces ya no crecen hasta alcanzar su límite natural, crecen hasta ser pescados. Triste no?

Por si esto fuera poco, las grandes hembras producen muchos más huevos, pero también más grandes y de mayor calidad, y eligen con experiencia los mejores lugares para depositarlos, aumentando notablemente su tasa de supervivencia.

Pero esto no es todo! En un ecosistema marino, la existencia de peces de todas las tallas es vital para que este goce de buena salud. La mayoría de especies cambian su dieta y sus costumbres a medida que crecen, explotan diferentes recursos y se convierten en alimento para animales mayores. Eliminando a los animales grandes creamos un desajuste terrible en la cadena alimentaria, que a menudo se traduce en problemas ecológicos graves tales como plagas de medusas, plagas de erizos etc… Aquí vamos a encontrar también una parte de la explicación del porqué ya casi no disfrutamos de Macrofauna (grandes animales) en el mediterráneo.

Y aún hay más! Los peces grandes, ya sea una Lubina de 7 kg, un Palometón o un gran Atún rojo,  llevan muchos años acumulando tóxicos y sobretodo metales pesados en su organismo (el más famoso, el mercurio). Estos metales pueden causar la muerte a largo plazo, y los vamos asimilar a marchas forzadas al consumir grandes peces. No es descabellado considerar como tóxica la carne de un gran Palometón que lleve 20 años dando vueltas por puertos y salidas de agua dulce.


Finalmente, está la razón deportiva del asunto. Es tan sencillo como que si matamos un pez grande, estamos destruyendo un posible gran adversario futuro. Y no penséis que es tan difícil! El marcaje de peces ha demostrado que el mismo pescador puede recapturar un pez que fue marcado por él años o meses atrás. Argumento que consideramos incontestable: si se devuelve un pez, es probable que sobreviva, y estará ahí en el futuro. Si se mata, desaparece.


LOS SEXOS 

Es bastante obvio, pero nunca está de más decir que si algo es importante en el Captura y Suelta, es practicarlo con las hembras grávidas. Es de sentido común, pero mucha gente no respeta ni siquiera la reproducción de los peces.

Una de las especies más perjudicadas por ello es la Lubina, precisamente porque el desove es el momento en el que es más fácil pescarlas. Seremos coherentes con nuestro deporte respetando al menos a las grandes hembras preñadas, que portan en su vientre el futuro de su especie.


EL CONSUMO RESPONSABLE

Si hay algo tan importante como la suelta de los peces que pescamos, es ejercer un consumo responsable. Debemos ser críticos con nosotros mismos, con lo que consumimos y lo que compramos. De poco sirve soltar todos los atunes que pescamos si luego los compramos en la pescadería.

En caso de no querer llegar al extremo  de la abstención, a ser posible hay que elegir siempre pescado azul (jurel, caballa, sardina, estornino, boquerón, bonito...) que es de crecimiento rápido y que con una gestión adecuada recupera sus stocks pesqueros en poco tiempo. Además su pesca no implica de la destrucción del fondo marino generalmente.



LA REFLEXIÓN FINAL

Desde el grupo Catch & Release Saltwater Spain, consideramos que aquel que sólo suelta peces pequeños NO es un pescador responsable. Ser responsable no es solamente cumplir las ridículas leyes vigentes sobre tallas mínimas y cupos, ni tampoco es soltar un pez de vez en cuando. Ser un pescador responsable hoy en día es mucho más que eso, es una actitud voluntaria ante la manera de entender nuestro deporte. Además, es una conducta que solo puede beneficiarnos a todos, eso es indiscutible y de vital importancia. Y no nos engañemos, es una postura que requiere de un esfuerzo moral e intelectual muy importantes, pues lucha contra miles de años de tradición alimentándonos sistemáticamente de todo lo que extraíamos de nuestros océanos. Es aplicar la inteligencia y la sensatez moderna humana a una conducta tan primitiva y hermosa como la pesca. Es apostar por un futuro vivo y lleno de buenas sensaciones. 


Porque nosotros queremos seguir pescando, ¿Y tú?

6 comentarios:

  1. En los EEUU existe el sistema de los "slot limits", en práctica solo se pueden llevar peces cuyo tamaño está comprendido entre una talla mínima y una talla máxima, preservando así los ejemplare inmaduros y los grandes reproductores. Podremos esperar algoi así por este lado del planeta? Lo dudo mucho, por lo menos de momento: pescadores recreativos y profesionale sparecen ser damasiado "inmaduros" para alcanzar tal nivel de sofisticación. Lo bonito es que también en una pequeña aweb como esta se puede hacer mucho ruido, a ver si hay orejas que quieren escucharlo! Ciao Nicola

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    1. Muy interesante Nicola! Había oído de ello. Sin duda es tarea de todos que este colectivo empiece a madurar antes de que la cosa sea insalvable...Muchas gracias por tu apoyo y tu interesante aportación!

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  2. Este me parece un post perfecto para cerrar la mini-serie de post sobre C&R.

    Os puedo decir que he aprendido mucho y que trataré de poner en práctica las directrices que aconsejais.

    Ánimo y suerte con esta iniciativa.

    Un saludo

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  3. Enhorabuena por la currada, se nota que se a puesto mucho corazón en el tema.

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  4. Chicos,

    Lo que comenta el amigo Nicola yo también lo había escuchado, seria fantástico que esto se respetara. No hace demasiado mis amigos Raul y Toni visitaron las aguas de Venezuela, clavaron un tarpon joven con unos 10kg, su sorpresa fue cuando medio poblado estaba pidiéndoles por favor que lo soltaran mientras que hacían las fotos, obviamente fue liberado de inmediato, aquí entre otras muchas experiencias yo recuerdo hace unos añitos de gente que me trataba de loco por soltar un palometones entraditos en tamaño, es la mentalidad general de los españoles.

    El articulo un 10”

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    1. POr supuesto sería fantástico David...poco a poco somos más ''locos''. En esas está el futuro de la pesca deportiva, y ahí nos va a tocar cambiar esta mentalidad general tan poco constructiva.

      gracias por tu apoyo y por tus aportes, importantes al mundo del Captura y Suelta!

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